Preparación de superficies para pintar
Garantizamos la adherencia y durabilidad del recubrimiento mediante preparación mecánica y química.
Procesos previos antes de la aplicación de pintura
Como pintores industriales podemos afirmar que el recubrimiento rara vez falla por el material aplicado. Falla por una preparación incorrecta del soporte. Más del 90% de los problemas prematuros —corrosión, ampollas, descascarillado o pérdida de adherencia— se producen por pintar sobre superficies con suciedad, grasa, sales o óxido activo.
En Aplicover evaluamos siempre el estado inicial del sustrato conforme a la norma ISO 8501, que nos permite determinar el grado de corrosión existente y definir el nivel exacto de limpieza requerido.
Solo cuando el soporte está limpio, estable y con el poro correctamente abierto, la pintura puede cumplir su función protectora a largo plazo.
Limpieza inicial y eliminación de impurezas
Limpieza con agua a alta presión
Desengrasado y retirada de contaminantes
Lijado y abrasión controlada
Chorreado de arena y otros abrasivos
Decapado químico o mecánico
Aplicación de imprimaciones y selladores
Reparación de defectos en la superficie
Protección y enmascarado de zonas sensibles
Proyectos de preparación de superficies
Algunos proyectos de Aplicover donde se ha realizado una preparación de superficie previa a la aplicación de pintura.
Ya confían en Aplicover®



























F. A. Q
Preguntas frecuentes
Resolvemos dudas habituales antes de preparar y pintar.
¿El servicio de preparación de superficies está incluido en cualquier petición de pintado?
Sí. Es una fase indivisible. Aplicover no aplica un sistema de pintura si no ha verificado y ejecutado la preparación necesaria, porque sin soporte limpio y estable no podemos garantizar adherencia, durabilidad ni cumplimiento del sistema especificado.
¿Por qué es importante preparar la superficie antes de pintar?
Porque crea anclaje (mecánico o químico) y elimina contaminantes (polvo, sales, óxido y grasa) que provocan ampollas, descascarillado y corrosión bajo película. La pintura protege si el soporte está correctamente limpio, rugosizado y compatible.
¿Cuándo es recomendable limpiar con agua a presión?
En fachadas, cubiertas, hormigón y estructuras expuestas a polución o ambientes marinos, donde hay sales solubles y contaminantes atmosféricos. La hidrolimpieza reduce el riesgo de corrosión bajo recubrimiento y deja el soporte listo para siguientes etapas.
¿Qué ventajas ofrece el chorreado de arena?
Es el estándar para máxima durabilidad: elimina óxido profundo y capas viejas, permite alcanzar Sa 2½ o Sa 3 según ISO 8501, y genera el perfil de anclaje óptimo. Resultado: mayor adherencia y vida útil del sistema.
¿En qué casos se aplica el decapado químico o mecánico?
Cuando hay muchas capas de pintura antigua, degradada o incompatible, o cuando el soporte no admite abrasivo por geometría o sensibilidad. El decapado elimina el recubrimiento hasta una base estable para evitar fallos por incompatibilidad entre capas.
¿Es necesario aplicar una imprimación antes de pintar?
Casi siempre. La imprimación actúa como puente de unión, sella el poro y protege el sustrato, especialmente en acero y hormigón. Aplicada tras la limpieza, reduce el riesgo de oxidación flash y asegura que el acabado final agarre correctamente.
¿Se pueden reparar defectos de la superficie antes de pintar?
Sí. Saneamos grietas, coqueras, golpes y zonas degradadas para estabilizar el soporte y conseguir un acabado uniforme. Una superficie reparada evita puntos débiles donde el recubrimiento podría fisurarse o despegarse con el tiempo.
¿Cómo se protegen las zonas que no deben pintarse?
Con plásticos, cintas técnicas y protecciones rígidas (cartón o paneles), cuidando juntas y remates para asegurar “cero manchas”. También aislamos elementos sensibles como sensores, cuadros eléctricos y placas de características.