Ignifuación de estructuras metálicas

Garantizamos la estabilidad estructural (R) certificada ante EIC y Bombers para tu actividad industrial.

Servicios de ignifugación de estructuras metálicas en Barcelona

El acero es un material resistente, pero tiene un punto crítico: a partir de los 500 ºC pierde rápidamente su capacidad portante. Sin una protección ignífuga adecuada, una estructura metálica puede colapsar en pocos minutos durante un incendio, comprometiendo la seguridad de las personas y haciendo inviable la obtención o renovación de la licencia de actividad.

En Aplicover actuamos directamente sobre la estructura del edificio para garantizar la Estabilidad al Fuego (R) exigida por el RSCIEI y el CTE. Somos especialistas en protección pasiva e ignifugación en Barcelona, trabajando in situ sobre vigas, pilares y cerchas sin desmontajes ni interrupciones innecesarias de la actividad.

Nos desplazamos habitualmente a naves industriales y edificios logísticos situados en polígonos del Vallès, Baix Llobregat, Zona Franca y toda la provincia de Barcelona, adaptando cada solución a los requerimientos del proyecto técnico y a las exigencias de la EIC y de Bombers de la Generalitat.

Tabla de contenidos

Soluciones ignífugas para estructuras metálicas

La ignifugación no se aplica sobre piezas aisladas, sino sobre el auténtico esqueleto del edificio. En Aplicover® protegemos la estructura portante completa para asegurar que el conjunto mantiene su capacidad resistente durante el tiempo exigido en caso de incendio.

  • Vigas maestras y secundarias tipo IPN, IPE, HEB, etc., responsables de la carga horizontal y vertical.
  • Pilares metálicos que transmiten los esfuerzos al suelo y cuya pérdida de resistencia provoca el colapso global.
  • Cerchas de cubierta, especialmente críticas en naves industriales y logísticas.
  • Altillos y entreplantas metálicas integradas en la estructura principal.


Cada solución se diseña para cumplir exactamente la Estabilidad al Fuego (R) requerida por el proyecto técnico, ya sea R-30, R-60, R-90 o superiores, llegando hasta R-240 cuando la normativa o la actividad lo exige.

Cómo trabajamos en Aplicover® para reforzar la seguridad

  1. Estudio de Masividad. Analizamos cada perfil metálico y calculamos su factor de forma para determinar el espesor exacto necesario y alcanzar la clasificación R exigida. Este cálculo evita sobrecostes y garantiza el comportamiento real ante el fuego.
  2. Preparación de la estructura. Realizamos la limpieza y desengrasado in situ de vigas, pilares y cerchas para asegurar la correcta adherencia del sistema ignífugo.
  3. Aplicación controlada. Proyectamos los materiales mediante equipos Airless de alta presión, logrando espesores homogéneos y continuos incluso en zonas de difícil acceso.
  4. Certificación y control final. Medimos espesores, documentamos la aplicación y entregamos el certificado correspondiente para su validación por el organismo de control correspondiente y la autoridad competente en materia de incendios.

Materiales y técnicas que utilizamos

Seleccionamos los sistemas de protección ignífuga en función del uso del edificio, la exposición de la estructura y el nivel de resistencia al fuego requerido. Cada material cumple una función concreta dentro de la protección pasiva.

  • Pintura Intumescente. Indicada para estructuras vistas donde la estética es importante. En contacto con el calor, el material entra en Intumescencia y se expande formando una espuma carbonosa tipo “merengue” que aísla el acero y retrasa su calentamiento.
  • Mortero de lana de roca o vermiculita. Solución robusta y eficiente para estructuras ocultas, naves logísticas y zonas técnicas. Presenta un acabado rugoso, ofrece una excelente resistencia térmica y permite alcanzar clasificaciones R elevadas con un coste contenido.
  • Placas de silicato cálcico. Utilizadas para el cajeado de pilares y elementos singulares cuando se requiere una protección seca, limpia y con alta estabilidad dimensional.

Beneficios de proteger vigas, pilares y cerchas frente al fuego

  • Evitar el colapso estructural. Al retrasar el calentamiento del acero, se mantiene la capacidad portante durante el tiempo necesario para la evacuación y la intervención de los bomberos protegiendo vidas humanas.
  • Cumplimiento legal. La protección ignífuga permite alcanzar la Estabilidad al Fuego (R) exigida por el organismo de control, requisito indispensable para la licencia de actividad y las inspecciones.
  • Continuidad del negocio. Las aseguradoras exigen que la estructura esté legalizada y protegida; sin ignifugación, un siniestro puede dejar la actividad sin cobertura.
  • Protección del activo inmobiliario. La estructura es el elemento más valioso del edificio. Preservarla frente al fuego evita pérdidas económicas irreversibles y mantiene el valor del inmueble.

Proyectos

Algunos proyectos realizados por Aplicover® en protección estructural.

Ya confían en Aplicover®

F. A. Q

Preguntas frecuentes

Resolvemos dudas clave que puedas tener.

¿Qué es la ignifugación de estructuras metálicas?

Es un recubrimiento técnico de protección pasiva que se aplica sobre vigas, pilares y cerchas para retrasar el calentamiento del acero en caso de incendio. 

Porque el acero, aunque no arde, pierde resistencia muy rápido con la temperatura. A partir de unos 500 ºC disminuye drásticamente su capacidad de carga: se deforma, pandea y puede provocar el colapso de la nave. La ignifugación gana minutos críticos para evacuar, para la intervención de los servicios de extinción de incendios y para cumplir los tiempos exigidos por normativa.

La Pintura Intumescente ofrece un acabado más fino y estético, ideal para estructuras vistas en oficinas, showrooms o zonas de pública concurrencia dentro de un edificio industrial. En cambio, los sistemas basados en lana de roca (mortero proyectado) priorizan funcionalidad y coste: son más económicos, con acabado rugoso, y se usan sobre todo en zonas ocultas, techos altos o naves logísticas donde importa el rendimiento y la resistencia.

Depende del perfil, la Masividad y el sistema aplicado. Podemos alcanzar desde R-15 hasta R-240 minutos. El tiempo final no se “elige”, se dimensiona: se calcula el espesor necesario y se verifica con control de aplicación para cumplir la clasificación requerida en el proyecto.

La exigencia de Estabilidad al Fuego (R) se enmarca principalmente en el RSCIEI (para establecimientos industriales) y en el CTE (según el uso y el tipo de edificio). En Cataluña, el control y la verificación práctica en muchos expedientes se canaliza mediante las EIC y la coordinación con criterios de Bombers. En la tramitación de actividad también puede intervenir el RASIC según el caso y el tipo de instalación.

Sí. Trabajamos in situ sobre la estructura existente (vigas, pilares, cerchas y altillos), planificando la intervención para interferir lo mínimo posible con la operativa. Se puede sectorizar por zonas, coordinar accesos y adaptar los trabajos a turnos.

Requiere inspecciones visuales periódicas para comprobar que no hay golpes, rozaduras, humedad persistente o desprendimientos del recubrimiento. En la práctica, estas revisiones ayudan a llegar con garantías a las comprobaciones y requerimientos. Si se detecta un daño, se repara la zona afectada para mantener la continuidad del sistema y su comportamiento real frente al fuego.

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